Trata bien a tu mejor socio!


Nuestro mejor socio en la empresa de la vida.

El deporte favorito de Michael Phelps, el nadador que ganó ocho medallas en los Juegos Olímpicos, es el baloncesto. Lo jugaba todos los días, pero dejó de hacerlo por órdenes de su entrenador. La razón era que el tono que le daba a su cuerpo estorbaba su velocidad como nadador. Phelps considera que su cuerpo es su mejor socio en la empresa de alcanzar grandes objetivos que se ha impuesto en su carrera. Por eso lo trata muy bien. Cuida muy bien su alimentación y su estilo de vida en general para que su socio esté en las mejores condiciones posibles.

En buenos términos con tu socio

Como nuestro cuerpo es la forma como nos manifestamos en el mundo, con frecuencia es a través del cuerpo como nos definimos a nosotros mismos y como nos perciben los demás.

Por lo tanto, nuestra actitud ante nuestra dimensión física determina nuestra actitud ante el mundo y ante la vida, lo cual influye decisivamente en la salud, la felicidad y el éxito. De allí la necesidad que tenemos de respetar y cuidar nuestro cuerpo.

“desde el momento que arribaste a este mundo –dice Charie Carter – Scott—recibiste un cuerpo. Y será tuyo durante toda tu estancia aquí. Sea que lo ames, lo odies, lo aceptes o lo rechaces, es el único del que dispondrás durante tu vida”. Por eso decimos que nuestro mejor socio en la carrera de la vida es nuestro cuerpo, y por eso debemos cuidarlo muy bien.

¿Estás satisfecho con tu cuerpo?

Puede ser que pertenezcas al selecto grupo de personas que están satisfechas con su cuerpo. Es más fácil, sin embargo, que figures entre la inmensa mayoría que se sienten incómodos con su cuerpo. Quisieran que su cuerpo fuera más alto, más fuerte, más delgado, más atractivo, más sano, menos torpe, más blanco, más moreno, etc.; en otras palabras, diferente de lo que es. Y esas personas están convencidas de que así serían más felices.

¿Resignación o cambio?

¿Quiere decir que si aceptamos nuestro cuerpo tal como es no debemos esforzarnos por mejorar nuestra condición física? En modo alguno.

Deja, pues, de criticar, atacar, odiar y menospreciar tu cuerpo. Comienza, más bien, a trabajar para mejorarlo y cambiarlo en la medida y grado en que sea posible. Siempre es posible mejorar.

Siempre es posible mejorar

Siempre es posible mejorar tu cuerpo y tus posibilidades de salud y felicidad. Sea cual fuere tu condición actual, te sugiero que adoptes un estilo de vida sano, en tu alimentación, en lo que bebes, en el trabajo, en tus relaciones sociales, en tu forma de divertirte y en tu vida espiritual. Así te acercará mucho al ideal clásico: Mens sana in corpore sano *una mente sana en un cuerpo sano).

Esto es lo que quiso decir Rene Dubois cuando declaró: “Para evitar la enfermedad o recuperar la salud, la gente por lo general encuentra mas fácil de vivir en forma más inteligente” (David Nieman. Buenos Aires: Casa Editora Sudamericana s/f, p.19).

Desafortunadamente, muchos sostienen la filosofía de Sir Winston Churchill, aquel famoso primer ministro británico. Una vez fue a visitar a su médico personal porque tenía dolores de cabeza, ronquera, se fatigaba con facilidad y otros achaques. –Tiene usted que dejar de fumar esa docena de enormes cigarros puros que fuma cada día y no levantarse a media noche a tomar coñac,le aconsejó el médico. Si yo quisiera hacer eso, respondió Sir Winston a la velocidad del rayo, no lo necesitaría usted.

Muchas personas se enferman por causa de su estilo de vida suicida, y luego esperan que el médico los cure. Como dijo el Dr. Kenneth Cooper, del famoso Instituto Aeróbico de Dallas: “Ahora ya no morimos de una enfermedad, sino que morimos por la forma en que vivimos”.

Hay mucha información disponible para aprender a practicar un estilo de vida inteligente, que incluye: aire puro para respirar, agua pura para beber, luz del sol para disfrutar, buena comida para comer, ejercicio físico para sudar, descanso para recuperar las energías, abstención de toda sustancia dañina para gozar y confianza en Dios para tener paz.

Un equilibrio perfecto

Debe haber, entonces, un equilibrio entre las tres dimensiones del ser humano para que haya salud y felicidad óptimas. Sabemos que solo Adán y Eva conocieron un equilibrio perfecto y total y una salud y una felicidad absolutas. A todos los demás seres humanos nos toca vivir en un término medio. Quienes intentan acercarse lo más posible a ese ideal edénico gozan de más salud, felicidad y éxito. Otros se alejan mucho de ese ideal y les toca sufrir proporcionalmente.

La buena noticia es que un estilo de vida saludable te dará equilibrio físico-mental-espiritual; y con ello la paz y la felicidad. Cuando alcances ese equilibrio, tendrás la mejor salud física que te sea posible alcanzar y así estarás en paz con la dimensión física de tu ser, aunque tu cuerpo no sea como quisieras que fuera.

Trata, pues, bien a tu socio principal en el camino de la vida: tu cuerpo. Vive en forma sana e inteligente y encontraras la paz, la salud y la felicidad, tres de los bienes mas buscados por los seres humanos.

Algo de eso tenía en mente San Juan, cuando dijo: “Amado, yo deseo que tu seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma” (3 Juan 2).

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