Integros hasta el fin


Luego de una vida de trabajo, mucha gente espera con ansias su jubilación, pues ya su ánimo está cansado como para seguir trabajando, y anhela su merecido descanso: una vida sosegada, lo más libre posible de luchas y conflictos.


Sin embargo, ¡qué extraordinario el caso de Daniel! Un hombre cuya vida ya había transitado por más de siete décadas, ahora grande y cansado, y sin embargo, por más que sus enemigos hayan procurado encontrar aunque sea una pequeña falta de la cual aprovecharse, no pudieron hallar nada en su contra, porque era un hombre fiel, y sin faltas ni vicios.

¡Cuánto necesita el mundo de este tipo de ejemplos inspiradores, que nos muestren que todavía se puede creer en el bien, en la integridad y la rectitud! ¡Cuánta luz y valor moral arroja sobre la vida de las personas!

Frustrados en su propósito, los malvados gobernadores de Medo-Persia razonan que la única forma de perjudicar a Daniel es hacer algo que lo enfrente contra el Rey, y para eso ¡qué maravilla! cuentan con una seguridad, una garantía: Daniel es capaz de ser fiel a su Dios aunque eso le cueste la vida.

Daniel fue fiel e íntegro no solo en su adolescencia, cuando la fuerza de la juventud y el idealismo lo acompañaba, sino también hasta el fin de sus días, sin importar las circunstancias o los perjuicios que le traería su lealtad a Dios en un planeta en rebelión.


¿No deseas ser como él, y glorificar de esta manera a tu Padre celestial, a la vez que ser dueño, como Daniel, de un carácter admirable, que no se deja dominar por las presiones sociales y ni aún por la muerte, de tal forma que eres dueño de tu propio destino, bajo la bendición de Dios? Entonces, Jesús te promete: “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Apoc. 2:10).


Buscar por Categoria
Recientes
Archivo
Siguenos
  • Facebook Basic Square
  • YouTube Social  Icon
  • Twitter Basic Square
  • Google+ Basic Square
  • Facebook Social Icon
  • YouTube Social  Icon

2015 - 2019 IDM --Misión Internacional de Desarrollo