Mantén la conversación en curso: charlando con los peques


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Siendo padres de familia, invertimos mucho tiempo y atención en el desarrollo del lenguaje de nuestro bebé. Cantamos canciones, leemos libros infantiles, hacemos un esfuerzo para señalar cómo se llaman las cosas y para describir lo que hacemos durante nuestro día – aun si solamente se está doblando la ropa limpia.

Y nos encantamos con sus logros: la primera palabra, la primera frase, la primera vez que dicen “¡Te quiero!”

Pero cuando nuestros peques llegan a la edad escolar y comienzan el kínder, algunas veces nosotros nos enfocamos menos en cómo se desarrollan sus habilidades del lenguaje-y quizá nos encontramos en menor comunicación que antes.

Peques mayores, días largos

Podrías estar hasta el tope intentando saber más sobre lo que aprendió tu peque en la escuela, a qué jugaron en el recreo, o con quién comieron su almuerzo y algunos peques hablarán hasta por los codos de cada segundo que pasaron lejos de ti. Otros peques podrían hacer lo opuesto y encerrarse en su propia fortificación. ¿Cómo puedes romper el silencio y conectarte con tu peque si ellos no dicen nada?

No es infrecuente que los peques en edad escolar se sientan “agotados” después de las clases y necesiten descansar la mente. Es importante que les dé el aire y que sus músculos estén activos de nuevo antes de intentar tener una conversación profunda. Hagan algo activo juntos y dense ambos una oportunidad de descargar el estrés acumulado del día.

Cuando el peque esté listo, el truco cae en hacerle las preguntas correctas:

  • Habla específicamente: En lugar de preguntar “¿Qué hiciste hoy en el colegio?”, pregúntale “¿Con quién jugaste hoy en el recreo?” “¿A qué jugaste?”

  • Haz preguntas de seguimiento para aumentar sus habilidades al relatar historias: “Y entonces ¿qué pasó? ¿Luego qué dijiste?”

  • Evita preguntas que den como respuesta un monosílabo, como “¿Te divertiste hoy en la escuelita?” En vez de esto pregunta, “¿Qué cosa divertida hiciste en el recreo?”

  • Utiliza los proyectos que trae a casa como apoyos para las preguntas: Pregúntales sobre sus proyectos de arte y ciencias. Describe lo que ves y espera a que ellos te lo expliquen. Señala las mejoras o habilidades que hayan aprendido.

  • Conoce su rutina semanal. ¿Escriben sus reportes los lunes o hacen caminatas en la naturaleza los jueves? Los eventos fuera- de lo- común como estos son grades iniciadores en una conversación y es probable que queden grabados en la mente de tu peque.

Los patólogos de discurso y lenguaje recomiendan modelar la conversación que a ti te gustaría ver. Tan agradable como podría ser, los peques menores probablemente no nos preguntan acerca de nuestro día, pero eso no significa que tú no te puedas adelantar y le cuentes de manera rápida sobre tu día: “Después de dejarte en la escuela, fui al supermercado y escogí unas manzanas para tu almuerzo de esta semana. Después, comí con tu abuelita. Está ansiosa de ver tu recital de danza este fin de semana”.

Comunícate a su nivel

Es fácil olvidar que los peques en edad escolar son justamente eso- peques. Algunas veces la mejor manera de comunicarse con ellos no es a través de palabras sino de juegos. Puedes aprender mucho acerca de tu peque y de tu trabajo simplemente al pasar tiempo con ellos mientras juegan:

  • Pídele a que escoja una actividad apacible para hacer juntos: pintar o dibujar.

  • Jueguen un juego de mesa interactivo.

  • Utiliza este tiempo como “una hora libre sin distracciones/libre de aparatos,” o sea nada de teléfonos, tabletas, o televisión.

  • Si tu peque prefiere un juego más activo, monten en bicicleta juntos o jueguen a la pelota.

En lugar de jugar el juego de las “20 Preguntas” cuando llegue el peque del cole, utiliza una de las estrategias anteriores para reconectarse. Entonces cuando se sientan relajados y cómodos en casa intenta preguntarles acerca de su escuela o con quién jugaron hoy.

Algunas veces, como padres de familia, nos metemos de lleno en si acaso estamos comunicándonos saludablemente lo suficiente con nuestro peque, que pasamos por alto las veces que nuestros peques se están comunicando con nosotros.

Podrían estarte diciendo por la 20,000-vez acerca del ” video YouTube más reciente de Crazy Carl “- que no es nada de tu interés -pero es importante mostrarle sus habilidades auditivas durante estas conversaciones aparentemente triviales, para que tu peque vaya contigo cuando tenga cosas más serias que contarte de lo que pasa en su vida.

  • Haz contacto visual.

  • Baja hacia a su nivel de estatura.

  • Repite lo que oíste que te dijeron de modo que demuestres que estás escuchando.

Hazlos reír

A la vez que tu peque crece, se puede sentir como que la conversación gira alrededor de cosas que deberían hacer (“¡Por la 1,000-vez, lávate los dientes!”) o cosas que ellos no deberían hacer (“¡Deja de subirte al estante!”) La próxima vez, añádele un poco de humor:

“Creo ver musgo en tus dientes. Sería bueno que te los limpiaras” o “¡¿Quién dejó entrar a este mono a la casa?! Lo voy a regresar al zoológico”.

Cuando sea apropiado, podrías compartir anécdotas graciosas de cuando eras pequeño con las que se ellos se identifiquen. (¡Recuerda darles ejemplos de cosas que no te importaría que ellos imitaran!) Y quién sabe si esto podría despertar conversaciones aún más entrañables entre ustedes dos.

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