Cómo enseñarle a tu preescolar a no interrumpir


Cuando se convierte en padre de familia por primera vez, hasta la más simple de las tareas puede parecer un desafío. Pero a medida que se experimenta el crecimiento de tu peque, cierta cosas se vuelven más fáciles, como cuando te puede decir cuando tiene hambre o te ayuda a guardar sus juguetes.

Sin embargo, aun cuando tu peque tenga 4 años de edad, es posible que todavía le resulte difícil tratar de mantener una conversación adulta durante más de 5 minutos.

Para cuando los peques están en edad preescolar, ya muchos son capaces de jugar de manera independiente durante un período de 10 a 30 minutos. Eso, por supuesto, no siempre hará que deje de contarte algo “realmente” importante mientras hablas por teléfono para programar chequeos médicos.

Cuando se les enseña a los peques en edad preescolar sobre las interrupciones, es conveniente comenzar estableciendo expectativas razonables para su grupo de edad.

Los peques en edad preescolar pueden:

  • Jugar silenciosamente durante breves períodos de tiempo.

  • Aprender 2 o 3 reglas que deben seguir para evitar las interrupciones.

No esperes que:

  • Jueguen de manera independiente durante más de 30 minutos.

Los peques son curiosos y tienen muchas preguntas sobre su mundo, y tú eres la fuente de información a la que ellos recurren. También les encanta que les presten atención y a veces pueden tener dificultades para compartir la atención de los padres con otras personas.

Mientras tratamos de responder todas sus preguntas y ofrecer un oído atento a todas sus valiosas observaciones, enseñarle a tu preescolar cómo hacer para que le prestes atención de una manera apropiada cuando estás ocupada, hará que desarrolle una habilidad importante que le servirá mucho cuando crezca.

Prepararse es la clave

Dale oportunidades a tu peque para que ponga en práctica el no interrumpir, aprendiendo a esperar durante breves períodos de tiempo. Algunas oportunidades de poner en práctica la espera podrían ser: Cuando pide que le des un bocadillo cuando está a punto de salir de casa, cuando estás atendiendo a su hermanito, escribiendo un correo electrónico, texteando a un amigo, etc.

El éxito será resultado de preparar a tu peque con anticipación. Dile que vas a hacer una llamada telefónica importante. Continúa con: “¿Necesitas algo en este momento?” Luego, planifica lo que deberá estar haciendo cuando estés al teléfono. Decide sobre dos o tres reglas que deberá seguir:

  • “Voy a hacer una llamada al consultorio del médico. Juega en silencio hasta que termine”.

  • “Elijamos una actividad tranquila para que la realices mientras hablo por teléfono”. Ofrécele opciones: “¿Quieres colorear o jugar con tus bloquecitos para armar?”

  • “Si necesitas hablar conmigo, tócame suavemente el brazo y dime ‘Perdona’, y espera hasta que cuelgue el teléfono”.

Antes de una actividad en la que necesites menos interrupciones, recuérdale las reglas: “Voy a hablarle a una persona del banco. ¿Recuerdas las reglas de no interrumpir mientras estoy hablando?” Continúa elogiándolo por recordar las reglas o, si es necesario, repíteselas nuevamente.

Cómo evitar el aburrimiento

La mejor defensa contra las interrupciones es generalmente alguna forma de diversión. En el mundo atareado de hoy en día, es imposible evitar que los peques nos acompañen cuando hacemos mandados o actividades “aburridas”. Cuando sea posible, planifica con anticipación y asegúrate de preparar una bolsa de bocadillos y juguetes con los que tu peque pueda jugar de manera independiente. Las ideas incluyen:

  • Libro para colorear con una cajita de crayones

  • Una pequeña pila de libros de cuentos ilustrados

  • Algunos carritos de carrera o trenecitos

  • Botecitos de plastilina

  • Alambres forrados “chenille” para construir formas

  • Libros de calcomanías

Date unos pocos minutos para ayudarle a elegir y organizar la actividad que quiera realizar. Asegúrate de que tenga todo lo necesario y repasen las reglas. Además, es conveniente que utilices este momento para hablar sobre las recompensas o consecuencias de su comportamiento.

Si deseas utilizar un sistema de recompensas por cumplir con las reglas mientras estés ocupada, decide lo que quieres que se gane y háblalo previamente con él. Puedes ofrecerle algo que los dos hagan juntos, como una visita al campo de juegos, o puedes ofrecerle juguetitos como las calcomanías.

Decide previamente cómo deseas manejar las interrupciones. Comunícale lo que sucederá si no cumple con las reglas: “Recuerda que no jugaremos en el parque si siguen ocurriendo interrupciones cuando esté hablando por teléfono”. Si tu peque te interrumpe aun después de haberle pedido que no lo haga, es conveniente que le hagas cumplir el “tiempo en silencio”. Haz que tu peque se siente cerca de ti en silencio durante 2 minutos, antes de que pueda reanudar sus actividades.

Cuando sea posible, elogia a tu preescolar por jugar en silencio y por cumplir con las reglas: “Sasha, gracias por jugar en silencio mientras hablo con abuelita. Solo necesito unos pocos minutos más para terminar de hablar”. Ofrécele ayuda para comenzar otra actividad si está perdiendo interés en lo que está haciendo al momento.

Algunas generaciones crecieron con la noción de que se debe “ver y no escuchar” a los peques. Sin embargo, es natural que hagan preguntas, interactúen con sus padres y tengan curiosidad por el mundo. Con una guía apropiada, al mismo tiempo que satisfacemos su necesidad de atención e interacción, podemos enseñar a los peques a esperar pacientemente, a jugar en silencio y de manera independiente.

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